Regresar al país después de un viaje colmado de éxito y de un ambiente cordial, regresar a casa es como venir de otro planeta. El Presidente Funes regresa después de una breve ausencia, para retomar el cúmulo de problemas que congestionan su escritorio.
Entre tantos problemas rutinarios, el que más debe preocupar es la creciente tensión entre su partido y el presidente. Por mucho que funcionarios de gobierno y el mismo Funes quieran restarle importancia, las tensiones cada día son más evidentes, a grado que un periodista me dijo que el rompimiento está más próximo de lo que uno se imagina.
Muestra de la presión del partido sobre el presidente son las cotidianas demostraciones frente a Casa Presidencial. Creo que ha habido más demostraciones en los 8 meses y pico del gobierno de Funes que en los 5 años de Tony Saca. Y eso que cualquiera diría que el Frente tendría más motivos para organizar manifestaciones contra Saca que contra su propio presidente.
Sí, estoy asumiendo que la enorme mayoría de estas demostraciones no son espontáneas, sino que son provocadas y hasta organizadas por el Frente. Si no solo vean los blogs del Frente como el Trompudo para confirmar lo que les digo.
Yo disiento con mi amigo el periodista y no creo que el rompimiento esté a punto de ocurrir, aunque admito que un periodista que anda el día entero en la calle, tiene más información que la que yo puedo recibir sentado frente a mi computadora.
Pero es que no puedo creer que el Frente o sus dirigentes sean tan inconscientes como para provocar un rompimiento tan temprano en el periodo presidencial. Porque eso sería tan perjudicial para el partido como para el presidente.
Dicho lo anterior, creo que el rompimiento se va a dar, pero no me atrevería a especular cuándo.